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martes, 25 de octubre de 2011

LA IMPORTANCIA DE LOS VALORES EN UNA RELACION DE PAREJA




Un amor sin valores que lo guíen y determinen es un valor a la deriva.

Walter Riso. Los límites del amor.


Hemos platicado en varias ocasiones que los valores compartidos son un elemento esencial para que una relación de pareja, camine sin tantos obstáculos. Y no solamente me refiero a los valores trascendentales que deben ser compartidos por toda la humanidad, sino a valores específicos que favorecen de manera definitiva el estilo de vida de cualquier pareja.

Desde nuestra familia se nos han inculcado diversos valores que van a ir determinando las creencias que tenemos, así como, nuestro modo de actuar. Si pensamos en un momento que para nuestros padres la generosidad era algo valioso, en la medida de lo posible fueron mostrando e inculcando que sería conveniente tener conductas generosas hacia los demás; podemos poner de ejemplo: dar comida a los pobres, repartir ropa que ya no se usa en centros de acopio o entregar juguetes a quienes lo necesiten, entre muchos más. Desde el estilo de crianza se van instaurando estos valores que son definitivamente un medio adecuado para preservar la convivencia diaria no sólo entre los miembros de la familia, sino que van también permeando la relación y la convivencia con el resto de la sociedad.

Ahora bien, si tenemos claros los valores y cuáles son convenientes cultivar en una relación de pareja para que ésta tenga una vida larga y placentera, será necesario pensar en: Solidaridad, reciprocidad y autonomía como valores (creencias) que pueden ser contemplados.


SOLIDARIDAD:

Si tomamos como base la definición del Diccionario Maria Molinere, nos explica que la solidaridad es: Relación entre las personas que participan con el mismo interés en cierta cosa. Particularmente, que se sienten unidas con la comunidad humana. Actitud de una persona con respecto a otra u otras cuando pone interés y esfuerzo en una empresa o asunto de ellas.

Es aquí relevante observar que el amor es esa actitud de mostrar al otro que me interesa, no sólo como persona o por lo que siento por ella; sino que existe un real interés por sus cosas, actividades, pensamientos, sueños, etc.

Es poner todas las ganas (esfuerzo) en tratar de que las cosas vayan por buen camino. Instaurando cambios cuando es necesario y tratar de negociar todo el tiempo las desavenencias que se puedan presentar. Esto implica que ambos partícipes en la relación muestren este deseo auténtico de participar activamente en la consolidación de la relación de pareja; y esto no será posible si solamente rema uno en el bote del amor. Ambas personas de manera conjunta, sin exigencias tratarán de ir caminando hacia el mismo lado.

Nos dice Walter Riso que la solidaridad “es la forma de administrar dos narcisismos”. Y en efecto cada uno de los miembros de la pareja es un ser total y completo que requiere ser admirado, respetado e inclusive idolatrado; todos queremos en algún momento ser amos y tener sirvientes que tanto nos sirvan como nos alaben; pero si los dos miembros de la pareja requieren esto al mismo momento o si sólo uno se siente merecedor de estos privilegios, humillando o denigrando al otro para que actúe como su sirviente, estamos descompensando toda la situación. Así que esa necesidad de admiración y reconocimiento tiene que ser administrada, a través, de ir buscando el espacio que merece cada uno de los miembros de la pareja, respetando por supuesto las necesidades y los intereses de cada quien.

La relación es solidaria cuando:

1. En los momentos difíciles de la pareja, ambos están presentes

2. Cada uno se preocupa por el bienestar del otro y lo defiende si es necesario

3. Ambos se hacen cargo de las responsabilidades asumidas

4. Luchan en conjunto para alcanzar objetivos

5. Cada uno siente de manera efectiva que puede contar con el otro y se toman en serio.

AMOR RECÍPROCO.

Tomando el pensamiento de Santo Tomás, un amor justo es el que combina la justicia distributiva y la justicia conmutativa.

Entendemos por justicia distributiva Los principios normativos diseñados para guiar la asignación de los beneficios y las cargas de la actividad principalmente económica. Se entiende por conmutativa a justicia conmutativa la igualdad o equilibrio en el intercambio. La palabra proviene del latín conmutare que significa intercambiar.

Tomando como base estas definiciones, tenemos entonces que darnos cuenta que al interior de toda relación humana cada uno de los seres humanos que la compone tiene responsabilidades que debe cumplir. Dejemos de lado la generosidad mal entendida, en donde sólo uno de los miembros de la relación da, y da y se la pasa dando y el otro se encuentra en una situación pasiva en dónde solamente recibe. Esto por supuesto descompensa todo equilibrio; de tal manera que los partícipes en una relación deben tener una definición clara de qué papel juegan al interior de una relación. Es injusto que sólo uno reciba y el otro haga esfuerzos desmedidos para cumplir los caprichos y deseos del otro; al final del camino la persona que da, se harta de hacerlo, cargándose de resentimientos. En el caso del que recibe, también presenta hartazgo porque todo se presenta de manera fácil y no logra obtener lo que desea a través de su propio esfuerzo; seguir en una relación así genera destrucción y aniquilación en ambas partes.

El éxito en una relación es la equidad, en donde ambos dan lo que pueden dar, abriéndose a la posibilidad de recibir de buena manera lo que el otro es capaz de brindar, es aceptar al otro tal como es encontrando la justa medida en la convivencia.


La relación es solidaria cuando:

1. El intercambio afectivo y material es equilibrado y justo.

2. Los privilegios son distribuidos equitativamente.

3. Ninguno de los miembros trata de sacar ventaja del otro.

4. Existe una correspondencia mutua de necesidades.

5. Cada uno tiene sus derechos y sus obligaciones.


AUTONOMÍA.

Esta palabra que proviene del griego autos que significa propio y nomos que significa ley nos estará indicando que cada uno de nosotros tenemos la posibilidad de ver la vida y dar frente a diversas situaciones desde la propia ley, esto quiere decir desde nuestros propios ojos o nuestras propias normas o simplemente desde lo que nosotros deseamos o creemos más oportuno.

Cuando se empieza una relación de pareja, se tiene la idea de que debe existir una fusión con el otro para que las cosas funcionen y lo paradójico es, que entre más fusión exista, mayor facilidad de que se presente una ruptura. Una relación se conforma con dos personas independientes y autónomas que resuelven su vida de la mejor manera y así debemos seguir. Esto no significa que debamos ver por nosotros mismos y evadir al otro, (esto sería una postura sumamente egoísta). Pero sí es importante, que cada persona, tenga sus propios planes y proyectos y que luche por conseguirlos. Así mismo que tenga sus momentos de estar en solitario y también que se de espacio para seguir conviviendo tanto con su familia y sus amigos.

No por el hecho de ser pareja tenemos que estar amalgamados, esa es una idea falsa y que trae severas consecuencias. Lo importante en una relación no es cuidar al otro; sino cuidar a la relación que existe entre ambas personas, esa que es intangible pero que está presente en todo momento. En la medida en que nos cuidemos y procuremos estamos invitando al otro a que hago lo mismo.

La relación es solidaria cuando:

1. Puedes disponer de tu tiempo y tus cosas.

2. Te expresas cómodamente.

3. No debes pedir permiso.

4. Las obligaciones no te asfixian.

5. Sientes que creces como persona.

6. Obras de acuerdo a tus decisiones.



Tomado del Libro: Los límites del amor de Walter Riso.

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